La importancia de la postura en el sueño

Hay muchos factores que se deben dar para conseguir una buena importancia, siendo la postura uno de los más importantes.

Según fisiosante cada persona tiene una postura adecuada que nos permite levantarnos descansados al día siguiente, y con la energía suficiente como para afrontar todos los restos que se nos pongan por delante.

Una mala postura puede estar relacionada con problemas muy habituales, como podría ser dolor de cuello, tortícolis, mal humor, incluso hasta entumecimiento en los brazos.

En las siguientes líneas vamos a ver las posturas que existen y sus principales características:

¿Cuáles son las posturas más adecuadas para dormir bien?

Postura boca arriba

Tal y como indican en fisiosante.com, la postura de dormir boca arriba es una de las posturas más estables y que menos puntos de presión ejerce sobre el cuerpo. Así, se podrán evitar los dolores más habituales en la espalda y en el cuello en general.

También es una postura clave para evitar que aparezcan líneas de expresión.

Sin embargo, tiene un punto en contra, y es que incentiva la aparición de ronquidos.

Postura de lado

La postura de lado es una de las grandes favoritas, y es que es de las más cómodas que podemos encontrar a la hora de dormir por las noches o de echarnos a dormir la siesta.

Su principal característica es que permite que el cuerpo esté relajado, con la cabeza apoyada de forma frágil sin que ejerza esfuerzos o presión.

La alineación que se consigue entre el cabeza y el cuello es la más adecuada. Sin embargo, habrá que asegurarse que la almohada no sea demasiado gruesa ya que, de lo contrario, podríamos tener problemas de tortícolis y derivados.

El hecho de dormir de lado facilita nuestra respiración y es una posición clave para embarazadas.

Postura boca abajo

Según la opinión de los expertos, no es una buena postura para dormir. El problema que nos encontramos con esta postura es que se ejerce una excesiva presión sobre la zona del cuello y de la espalda.

En el caso de que el colchón sea demasiado grueso, esa presión se irá intensificando.

Se pueden presentar dolores en el cuello, en la espalda, tortícolis y entumecimiento en las articulaciones.

También hace que el pecho lo tenga complicado para respirar.

Sin embargo, esta postura podría ser interesante en el caso de que estemos buscando una forma de dejar de roncar.

¿Cómo debería ser la almohada para dormir bien?

  • La anchura de la almohada tendría que ser siempre superior a la anchura de los hombros.
  • Por otra parte, su altura o grosor variará dependiendo de la postura en la que duerma cada persona. Por ejemplo, una almohada (de unos 10 cm) será recomendada para aquellos que duerman boca abajo y para los niños pequeños. Sin embargo, en estos casos podría ser interesante dormir sin almohada.

Si tienes dolores y diferentes problemas en las articulaciones, y crees que no es por una mala postura, te animamos a ponerte en contacto con la clínica Fisiosanté para que puedan estudiar tu caso.

 

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